La Diputación pone el colofón a la 32.ª Bienal de Arte con la inauguración de dos obras de Soledad Penalta e Idoia Cuesta que adquirió para la Illa das Esculturas

El vicepresidente, Rafa Domínguez, destaca que el acto de hoy demuestra que la bienal no es un evento aislado, sino un proyecto ambicioso para la ciudad y la provincia

23/04/2026

A Deputación ponlle o colofón á 32.ª Bienal de Arte coa inauguración de dúas obras de Soledad Penalta e Idoia Cuesta que adquiriu para a Illa das Esculturas

La Diputación acaba de poner el colofón a la 32.ª Bienal de Pontevedra con la inauguración hoy de las obras Mirando inacabable, de Soledad Penalta, y El peso de la memoria, de Idoia Cuesta. Estas obras de grandes dimensiones las adquirió la Diputación para su instalación en la Illa das Esculturas, como parte de la edición con la que se recuperó la bienal tras 15 años de ausencia y que, por cuestiones técnicas, no se han podido instalar hasta ahora.

El vicepresidente de la Diputación, Rafa Domínguez, ha sido el encargado de inaugurar las esculturas, acompañado del concejal de Cultura de Pontevedra, Demetrio Gómez; la directora territorial de la Consellería de Cultura, Lengua y Juventud, Isabel Couselo Torres; el comisario de la edición pasada de la bienal, Antón Castro; la directora del Museo de Pontevedra, Ángeles Tilve; y las propias artistas.

Domínguez ha destacado en su intervención que el acto de hoy demuestra que la bienal no es un evento aislado, sino un proyecto ambicioso para la ciudad y la provincia: “Creo que hemos superado con creces los objetivos que nos habíamos marcado. Lo principal era recuperarla, y de ello no hay duda porque ya estamos trabajando en la de 2027 y después habrá que trabajar en la de 2029 y de 2031. Pero había otros objetivos y uno de los definidos por el comisario desde el primer momento era recuperar esta Illa das Esculturas”.

El vicepresidente ha incidido en la importancia que la instalación de estas obras tiene para la ciudad: “creo que esto va a hacer que más gente se acerque a Pontevedra y a la Illa das Esculturas y vea todas las obras. Es una forma de revitalizar el proyecto, traer dos grandes artistas para que dialoguen con el entorno y con los otros grandes artistas que aquí estuvieron, y creo que lo hemos conseguido”. Domínguez ha concluido reivindicando que la “bienal viene para quedarse en Pontevedra, y estas obras van a permanecer a lo largo de la historia de esta ciudad”.

La directora del Museo, Ángeles Tilve, ha destacado que “la bienal es un proyecto continuo, y estas esculturas funcionan como un puente entre la edición pasada y la que ya estamos preparando para el 2027. Su permanencia en la Illa das Esculturas nos recuerda que este es un proyecto que aspira a perdurar, que va más allá de un evento puntual”. Sobre las obras presentadas, Tilve ha valorado que “mientras la pieza de Soledad Penalta nos mira desde arriba, desde un horizonte que la piedra trata de alcanzar sin conseguirlo del todo, la de Idoia Cuesta nos baja a la tierra, al cuerpo, al peso concreto de lo que fuimos; juntas, forman un arco: lo que vuela y lo que arraiga”.

Dos nuevas esculturas

Las esculturas inauguradas hoy se encuadran en la temática “Volver a ser humanos. Ante el dolor de los demás”, que marcó la 32.ª edición de la Bienal de Pontevedra y que la Diputación recuperó el verano pasado tras 15 años de ausencia. Están situadas en la Illa das Esculturas, un proyecto de arte en el paisaje impulsado por Rosa Olivares y Antón Castro, que se materializó en 1999 en la isla de O Covo, en la ciudad de Pontevedra. Naturaleza, arte y paisaje se funden en una exposición permanente al aire libre, en la que figuran 12 esculturas en piedra de artistas de referencia internacional, entre ellos, Giovanni Anselmo, Dan Graham, Francisco Leiro e Richard Long, a las que ahora se han sumado las de Penalta y Cuesta.

Mirando inacabable, de Soledad Penalta, es una escultura monumental que apunta al infinito a través de una sucesión de formas modulares en granito que remiten vagamente a la geometría de aviones de combate. Refleja el conflicto contemporáneo al mostrar la tensión y la inseguridad de nuestra época y la fragilidad ante un futuro incierto.

Soledad Penalta (Noia, 1943) es una de las escultoras más destacadas de su generación. Su carrera se caracteriza por la exploración con diferentes materiales, que van desde la cerámica hasta el metal, el hierro, el acero y, más recientemente, el granito. Penalta trabaja con los materiales, escuchándolos e interpretándolos, creando formas que fusionan lo humano y lo vegetal. Además, incorpora la palabra como parte fundamental de su arte, trabajando con textos de autores como Omar Jayam y Jorge Oteiza.

El peso de la memoria es una figura en piedra de más de tres metros de altura que Idoia Cuesta pensó para la Illa das Esculturas. Su forma recuerda un cuerpo humano en tensión, como si intentase avanzar, mantenerse erguido o alzar la voz. Varias cuerdas de color rojo, tejidas a mano, lo envuelven por completo, inmovilizándolo. La obra se construye desde una relación directa con el cuerpo y la materia, y el gesto de trenzar, apretar o sujetar se carga de sentido. 

El trabajo de Idoia Cuesta (San Sebastián, 1969) se sitúa en el cruce entre la artesanía, el arte contemporáneo y la investigación sobre las formas y la materia. Su formación en biología marcó el inicio de una mirada analítica que ha sabido trasladar a su práctica artística. En la cestería ha desarrollado un lenguaje propio a partir de materiales naturales y procedimientos tradicionales. Establecida en el rural de Galicia, sus piezas funcionan como herramientas para repensar el cuerpo, el territorio y la memoria. En ellas, el gesto de trenzar, atar o envolver adquiere una dimensión simbólica y política.